Motivación les sobra

Los hinchas de River no ven la hora de que llegue el domingo para enfrentarse al poderoso Barcelona pero a los jugadores Millonarios les sucede lo mismo. Están ante la posibilidad de retumbar por el mundo con una victoria que implicaría la gloria máxima para el club y, de cara a ese partido, hay múltiples factores que harán salir motivados a los dirigidos por Marcelo Gallardo.

El plantel de River entrenándose en Japón. Gentileza: www.goal.com
La gente que atravesó el mapa para alentar a su equipo en Japón, los hinchas de cada rincón del mundo y hasta los mismísimos jugadores de River están cumpliendo un sueño. Un sueño que, seguramente, no se veía cercano cuando les tocó la peor desgracia deportiva en 2011. Pero la historia, cuatro años después, es distinta. El club de Núñez está sólo a días de disputar el mote de "mejor equipo del mundo" ante el fabuloso Barcelona de Luis Enrique. Ese solo hecho ya implica una motivación desmedida en cualquier jugador de fútbol. Otra es la posibilidad de foguearse con quienes miraban por televisión en sus casas o con los que jugaban en la PlayStation. Sólo la imagen de saludarse con un Lionel Messi, Andrés Iniesta, Neymar Jr y Luis Suárez (entre otros) hace que el futbolista riverplatense esté viviendo algo que parecía lejano años atrás. Eso no quiere decir que quedarán hipnotizados por la presencia de las mega-estrellas del equipo español. Al contrario, eso intensificará las ganas de derrotarlos y demostrarles que no son menos que ellos, aunque sus cotizaciones indiquen otra cosa. Además juegan con el apoyo de más de 15.000 gargantas que el domingo no serán una presión como resultó ante el Sanfrecce Hiroshima, sino que serán un sostén en todo momento, sobre todo en las arremetidas que emprenderá el conjunto catalán.

Entre todo ese sueño personal que tiene cada jugador está el de todos. El anhelo de llevar a River a lo más alto del mundo por segunda vez engloba a cada uno que tiene una remera blanca con la banda roja de izquierda a derecha. Y el plantel comandado por el Muñeco también lo tiene presente. Cada uno de los "Samurais" que saldrá al Estadio de Yokohama es consciente de que seguirá escribiendo historia grande en el club. Y eso no es poca cosa porque, de darse una victoria contra el Barcelona, sería el triunfo más importante de la historia del club. No es exageración. La mayor alegría de River, hasta el momento, es la Copa Intercontinental de 1986 que le ganó al Steaua Bucarest de Rumania. Esa fue la única vez que se lo consideró el mejor del planeta. Cabe destacar que el combinado rumano le había ganado la UEFA Champions League 1985/86 al Barcelona por penales pero ni se asemeja aquel equipo a lo que representa hoy el Barsa ante los ojos del mundo. Por eso este River tiene una única chance para romper los pronósticos y levantar por segunda vez esa copa bajo otro nombre: Mundial de Clubes.

Alario metiendo el cabezazo que les dio el pase a la final contra Barcelona. Gentileza: www.espn.com.ar
El plantel de River viene haciendo historia desde el 2014, cuando todo inició con el Torneo Final. Desde ahí se hicieron un grupo fuerte y que le dio varias copas internacionales a los fanáticos. Pero siempre hay nuevos objetivos y este es uno. Ganaron la tercera Libertadores de la institución y eso les dio la gratificación de disputar este certamen. Ahora que están a 90 o 120 minutos de agrandar sus apellidos y de conseguir la máxima hazaña en los más de 100 años de River, no aflojarán. Por ese lado debe estar tranquilo el hincha. La motivación no es problema para este grupo, le sobra. Hay metas personales, grupales e institucionales que los hacen apretar aún más el acelerador. La incertidumbre aparece cuando se piensa en lo estrictamente futbolístico. River no está en su plenitud y queda claro sobre todo en lo defensivo. Deja más espacios y eso puede ser letal ante el funcionamiento que posee Barcelona. Por otra parte, otra gran problemática es la generación de juego en ataque. Los de Gallardo actualmente carecen de creatividad para ser profundos en la ofensiva. El bajo rendimiento de Leonardo Pisculichi, la poca adaptación de Gonzalo "Pity" Martínez y de otros futbolistas hacen que el Millonario no sea tan confiable. Pero estos son los partidos que también le gustan a este plantel. Esos en los que sacan corazón, garra y personalidad para sacar adelante las complicaciones.

El domingo a las 7.30 de Argentina se dejará de hablar y hacer lecturas previas. Todo quedará en la responsabilidad de los futbolistas. Pero el hincha de River puede tomar confianza porque a este grupo le sobra motivación y ganas de continuar haciendo historia. Quieren que el día de mañana otros jugadores visiten el Museo del club y los vea en las imágenes cumpliendo el sueño de millones. Incluso el de ellos.

Leandro Xabier Maimó

Soy Técnico Superior en Periodismo Deportivo. Me recibí en 2014 en ETER, escuela de comunicación. Tengo 21 años, y soy ateo y apolítico. Humildad ante todo.

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